Tareas de verano

El año académico toca a su fin. Ha llegado el tiempo de las vacaciones para nuestros estudiantes sin que esto quiera decir que de aquí a Septiembre no haya nada que aprender. La vida es un continuo aprendizaje. Cada día, a todos, nos enseña algo nuevo.

Al empezar el curso, no fue nada fácil, armar el puzzle para conciliar el horario escolar con el laboral. Ahora toca deshacerlo y encajar el rompecabezas del verano: combinar las vacaciones escolares con el horario de trabajo.

Entran en juego todo tipo de combinaciones, campamentos de verano, abuelos… hasta que llega el deseado momento en el que coinciden las vacaciones de todos los miembros de la familia.

Después de la disciplina que suponen la clases, los deberes y alguna que otra actividad extraescolar, encaminada a una mejor formación, es necesario que los niños disfruten la recompensa por todo ello.

El juego va más allá del entretenimiento, es una necesidad. Supone dar rienda suelta a la imaginación, interactuar con los demás, desarrollar habilidades. En verano la actividad lúdica cuenta con dos elementos que la hacen aún más divertida: el aire libre y el agua.

Tenemos la excusa perfecta para alejarles del mundo virtual y ofrecerles un escenario real para disfrutar.

Entre las tareas del verano, ya tenemos una y por lo que hemos visto importante: jugar.

También, hay otras.

Colaborar y, según la edad, adquirir más responsabilidades y una mayor implicación en el ámbito doméstico.

Hacer la cama, clasificar la ropa sucia, guardarla cuando esté limpia, participar en la elaboración de las comidas, poner y recoger la mesa…

Con independencia de la profesión que quieran ejercer cuando sean adultos, estas enseñanzas les serán siempre de gran utilidad.

Para terminar os dejo una tarea conjunta, para niños y adultos.

Ya que ha terminado el curso, es el momento idóneo para hacer descarte de libros, apuntes, manualidades…

De esta manera, cuando llegue el mes de septiembre el espacio estará preparado para recibir el nuevo material.

Se presenta un verano lleno de buenas intenciones, solo queda ponerlas en práctica.

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