Sector servicios

La actividad económica se genera por la interacción de tres sectores: primario, secundario y terciario.

El sector primario, primer eslabón de esa cadena, es el que se dedica a obtener materia prima a partir de los recurso naturales: agricultura, ganadería, minería, pesca.

El sector secundario lo componen la industria y la construcción. Su cometido es la transformación de la materia prima.

El sector terciario, también conocido como sector servicios, esta formado por actividades que no producen bienes tangibles. Dentro de este sector está el turismo.

En muchos países, como España, ese sector servicios con el turismo a la cabeza supone un porcentaje muy elevado del PIB, término económico que designa la riqueza que produce un país.

Vivo en la costa y sé muy bien lo que supone, a nivel laboral, la llegada del buen tiempo, en especial, los meses de verano.

Se pone en funcionamiento toda la maquinaría gracias a la cual un apartamento, la habitación de un hotel, las hamacas de la playa o la paella del chiringuito están preparadas para que los turistas disfruten.

El engranaje de esa máquina está formado por personas. Algunas se han levantado muy temprano para poder servir desayunos. Otras se han acostado muy avanzada la madrugada, hasta recoger las mesas de aquellos comensales que alargaron la tertulia, después de cenar.

Limpiadoras que, en tiempo record, han dejado habitaciones en perfecto estado de revista para la entrada de otros huéspedes.

Casi nadie, cuando está de vacaciones repara en ello. De ahí que, en muchas ocasiones, haya clientes que dejen su peor versión, en hoteles o restaurantes.

Eso es, precisamente, lo que hoy, he visto reflejado en unas imágenes de televisión.

Repartidos por el suelo de la habitación de un hotel se podían ver toallas, almohadas, restos de comida, botellas y colillas. Era el regalo despedida con el que tenían que lidiar las camareras de dicho establecimiento. Por desgracia, algo nada inusual.

Dejar buena impronta, tratar con respeto y educación al personal que nos ha atendido durante nuestras vacaciones debería ser la norma no escrita del buen veraneante.

Hoy, quisiera dedicarle este post a todas las personas que, con su trabajo, hacen posible las vacaciones de los demás.

Publicaciones Similares