Exterior acogedor

Llevamos dos semanas sin parar. La llegada de la nueva temporada implica cambios.

Empezamos con el armario, seguimos con la ropa de casa y hoy toca poner al día las zonas exteriores.

Es increíble como el ritmo del sol cambia nuestra percepción de los días. Su pronta retirada durante el invierno nos invita a terminar y a buscar refugio en el interior de las casas. Mientras que su interminable luz estira nuestra actividad en las tardes primaverales.

La interminable claridad le susurra a nuestro subconsciente que no es necesario ponernos a cubierto.

Y, buscamos las mil maneras de exprimir ese mandato: paseos, excursiones, escapadas de fin de semana y/o participar del ambiente de las terrazas de los bares, restaurantes o cafeterías.

Sin embargo, no debemos dejar de lado la posibilidad de disfrutar, en esta época, de las zonas exteriores de nuestras casas.

Dedicarle un tiempo para acondicionarlas tendrá un resultado muy gratificante. Convertir otra parte de la vivienda en un lugar donde poder disfrutar del buen tiempo y compartir buenos ratos.

En el caso de terrazas o balcones de tamaño muy reducido, yo animo a adornarlos con unas jardineras voladas, un carrito con macetas o unos bonitos cestos rellenos con plantas. Un diminuto jardín que irradiará alegría y frescor al resto de la casa. Si nos cupiera un pequeño velador, en el que poder tomar un refresco o el desayuno mientras leemos o nos relajamos con la vista perdida en el horizonte, sería ideal.

Si disponemos de una buena terraza o porche sería un delito no sacarle partido.

Si el espacio lo permite se puede crear una zona de estar y otra de comedor. Si no es así, unificaríamos las dos funciones en un solo ambiente.

Toldos o pérgolas traerán la sombra dónde y cuándo sea necesaria.

Ha llegado el momento de hacer la puesta a punto para que las podamos disfrutar.

Las lluvias del invierno han podido dejar marcas o verdín en el suelo. Utilizar agua a presión, en estos casos, es lo más efectivo.

Las barandillas pueden necesitar un repaso de pintura o, simplemente, limpiarlas bien.

Para los muebles de exterior , dependiendo del material, se puede utilizar el agua a presión o fregarlos con agua jabonosa, enjuagar y secar.

En el caso de maderas como la teka, barnizar con el correspondiente aceite.

Revisar lámparas, apliques y balizas.

Reponer plantas.

Hay tarea por delante. La música y la colaboración de todos la hará más llevadera. Mi recomendación es ponerse manos a la obra el sábado para el domingo poder inaugurarla con un desayuno o una comida especial.

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