Canícula

Se denomina canícula al período de días comprendido entre mediados de julio y mediados de agosto, los más calurosos del año.

El término “canícula” tiene su origen en la constelación Can Mayor, a la que pertenece la estrella Sirio, conocida también como “la abrasadora”, que alcanzaba la posición más cercana al sol en esta época del año. En la Antigua Grecia atribuían el aumento de la temperatura a la fusión del calor de Sirio con el del astro Sol.

Que su teoría era un error lo demuestra que, actualmente, debido a un desfase que se ha ido produciendo a lo largo de los años, Sirio se arrima al Sol a primeros de septiembre.

Esperemos que, por esas fechas, disfrutemos de unos grados menos.

Ya en el mes de junio sufrimos una ola de calor que nos demostró que no es necesario estar en plena canícula para que los termómetros se disparen. En julio acabamos de despedir la segunda ola y vemos como asoma la tercera.

Siempre, tendemos a pensar que el verano que estamos viviendo es el más caluroso que hemos conocido. No sé cuánto hay de subjetivo en esta apreciación, pero con toda objetividad lo que sí tenemos que hacer es protegernos.

Tomar medidas que nos ayuden a sobrellevarlo, en especial, los más vulnerables como los niños, personas de avanzada edad o enfermos crónicos. Tampoco nos olvidemos de nuestras mascotas.

La hidratación es fundamental para la vida, con mayor motivo en estas circunstancias.

Se recomienda beber mucha agua, evitar las bebidas azucaradas que, en realidad, consiguen el efecto contrario a calmar la sed. Por supuesto eliminar el alcohol.

En cuanto a nuestra alimentación debe basarse en comidas ligeras: gazpacho, frutas, verduras. No hay que renunciar a las legumbres, también las podemos tomar en forma de ensalada.

Reducir la actividad física y el deporte al aire libre en la horas centrales del día.

Utilizar ropa y calzado ligero.

El interior de nuestro automóvil puede alcanzar temperaturas muy elevadas. Refrescarlo antes de entrar. No dejar dentro a nuestros peques o a nuestras mascotas.

Cuidado con las almohadillas plantares, de nuestros fieles amigos, se pueden quemar al pisar un suelo muy caliente.

El verano es una época que tiene mucho de alegre y divertida. La contrapartida está en los rigores del calor.

Ya sabéis, nada ni nadie es perfecto.

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